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Horarios:
Martes a domingo
10:15 a 17:30 horas
Admisión:
$25.00 MN
Entrada gratuita:
con credencial
de profesor, estudiante
e INAPAM
Domingo:
entrada libre general
Amigos MAM: gratis
Paseo de la Reforma
y Gandhi s/n
Bosque de Chapultepec
Ciudad de México
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Tel. (55) 5553-6233
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Como siguiente colaboración para el blog invitamos a la artista Lorena Wolffer a realizar un ejercicio en el que escogiera espectaculares promocionales en la ciudad y propusiera un título para cada uno. La idea es que el título permitiera la reflexión en torno a la construcción de estereotipos y la creciente polarización y acentuación de diferencias socioeconómicas que genera la publicidad.
Lorena Wolffer eligió espectaculares que estuvieran vinculados a la construcción de estereotipos con respecto al género, por ser un ámbito más cercano a sus líneas de trabajo, partiendo del planteamiento de que procesos de género y clases sociales se vinculan inevitablemente.
En esta ocasión prescindimos de las imágenes, por las implicaciones legales y de derechos de autor, y más bien presentamos a continuación un análisis de los fenómenos visuales que Lorena Wolffer pone en primer plano al sugerir títulos para espectaculares publicitarios en la ciudad, vinculando de modo crítico circulación de imágenes, mercado, género y diferenciación social.
Caso 1 Porque sólo los hombres trabajan y se cansan
Este título alude a un sobreentendido manejado en una publicidad, que asume el exceso de trabajo y el cansancio como procesos masculinos. Ya que el promocional utiliza la pregunta ¿Cansado?, con el verbo conjugado en masculino.
Caso 2 Pecadoras y siempre deliciosas para ti
Nuevamente una predeterminación de género articula el efecto promocional de este caso, al emparentar la palabra deliciosa con la mujer. La imagen aludida maneja diversos referentes visuales que refuerzan este enfoque. La imagen equipara unas jugosas manzanas con la imagen de una mujer. Con este paralelismo el anuncio refiere a las distintas connotaciones de estas frutas asociadas con lo femenino. Por ejemplo podemos vincularlas al relato bíblico de la manzana del paraíso.
Caso 3 Si […el nombre del producto anunciado…] es el dueño de tu espalda, ¿a quién le pertenecerá el resto de tu cuerpo?
La frase denuncia el tratamiento objetual del cuerpo femenino, fenómeno tan diseminado aún en la actualidad que se cuela incluso en las frases publicitarias de productos sanitarios, o de higiene o de salud.
Caso 4 Adiestramiento para mujeres 01
Este título alude a una campaña publicitaria de gran escala que pretende naturalizar entre mujeres, mecanismos que refuerzan discriminación de género, clase, condición socioeconómica, vida laboral, y legitiman toda la cultura material que debiera acompañar y hacer efectivos dichos mecanismos. En el anuncio se lee una frase que equipara la vanidad como construcción de lo femenino y elemento constitutivo de la autoestima femenina.
Caso 5 Los "secretos" de las mamás siempre son para su familia... ¿o no?
Este título se refiere a una campaña en la que se asocian los valores familiares con la figura materna. En este sentido se refuerza la imagen femenina como eje de lo familiar, reduciendo las posibilidades de lo femenino a la vida privada, cancelando las posibilidades de su integración y valoración en la vida pública. Además de que subraya al consumo como eje de las relaciones intrafamiliares.
Caso 6 Pague uno, lleve dos: la mujer viene dentro de la cajita
Esta frase hace alusión a una publicidad de condones en la que aparece una mujer con en bikini o ropa interior. La reflexión de Lorena Wolffer subraya como la figura femenina está completamente convertida en un objeto sexual. Las características corporales de la modelo también hacen énfasis en legitimar una corporalidad femenina “perfecta” (delgada, con un tono muscular terso y fuerte, etc.).
Lorena Wolffer (México D.F., 1971) es artista y activista cultural. Ha presentado su obra en Canadá, China, España, Estados Unidos, Finlandia, Francia, Hungría, México, el Reino Unido, la República Checa y Venezuela. Desde hace cuatro años trabaja en el proyecto de intervenciones culturales [expuestas : registros públicos] que gira en torno a la violencia hacia las mujeres en la Ciudad de México. Actualmente, es coordinadora académica de Arte, cultura y justicia: representaciones y performatividades alternas del Programa Universitario de Estudios de Género (PUEG) de la UNAM. http://www.lorenawolffer.net/
[Para continuar reflexionando en torno a imágenes de circulación masiva, invitamos a tres investigadores-curadores a plantear hipotéticamente una exposición sobre la apropiación que el mercado hace de imágenes provenientes de prácticas de grupos sociales (tradiciones, prácticas, actividades, producciones populares, artísticas, urbanas, rurales, étnicas o de grupos de identidad específicos). Fionn Petch y Georgina Rodríguez realizaron el planteamiento de esta muestra y propusieron una imagen emblemática de este planteamiento. Abeyamí Ortega realizó una búsqueda de materiales visuales para ambas propuestas.]
El impacto de las transformaciones propias de la globalización contemporánea en las prácticas de consumo intercultural –en tanto procesos de producción, circulación y reapropiación de bienes materiales y simbólicos– ha alterado tanto las formas como las posibilidades en la construcción de identidades (de género, de generación, de clase, geopolíticas, etc.), así como sus representaciones. Hoy día, existe una relación estrecha entre consumos situados y medios masivos de comunicación, a la vez que la estabilidad de los discursos que imaginan repertorios de bienes exclusivos de una comunidad étnica o nacional se tambalea ante los extensos e intensivos intercambios que se producen entre semiosferas: sistemas sígnicos de diferentes tipos, que se hallan en diversos niveles de organización, delimitados e interconectados en un continuum (Lotman, 1996). Encontramos así una mezcla de imágenes-imaginarios donde las narraciones se re-articulan y re-ensamblan –mientras los objetos pierden su relación estable y fija con los territorios originarios en tanto regímenes de verdad–, a la vez que circulan, como significantes vacíos (Laclau, 1996), para ser recolonizados.
De esta manera, reflexionando en términos de políticas de representación e intercambio social, y para complementar las imágenes presentadas en las propuestas de Gina Rodríguez y Fionn Petch, podríamos preguntar: ¿Qué fenómenos identitarios-visuales se producen/generan en los espacios intersticiales entre las fronteras sociales? ¿Cuáles son los artefactos representacionales que se articulan desde las economías híbridas, producto del diálogo intercultural? y ¿Qué respuestas sociales se desprenden de los procesos de comodificación de las imágenes en los flujos entre lo local y lo global?
Se propone, asimismo, la siguiente batería de imágenes para continuar la discusión en este espacio:

Danny Lyon, James Dedios, Jicarilla Apache, Dulce, New Mexico, 1997. De la serie “Indian Nations”
http://www.andrewsmithgallery.com/exhibitions/dannylyon/dl2_1041.html

Francisco Mata Rosas, Retrato de una `mara´, 2011.

“Bolivia presentó ante la organización del concurso Miss Universo una impugnación formal de la participación de la representante peruana por el uso de un traje típico que, según el gobierno de este país, es boliviano, informó hoy una fuente oficial.”
http://eju.tv/wp-content/uploads/2009/08/image182.png y http://www.lostiempos.com/diario/actualidad/nacional/20090814/bolivia-impugna-la-participacion-de-la-representante-peruana-en-miss_30294_48965.html

Orlan, "Refiguration/Self-Hybridization Pre-Columbian No. 27", 1998, Cibachrome.

Uso de Coca-Colas en contextos rituales en San Juan Chamula, Chiapas.
http://whatiseeinmexico.files.wordpress.com/2011/01/chamula-church-coke3.jpg
Laclau, Ernesto, “¿Por qué son útiles los significantes vacíos en política?”, en Emancipación y diferencia, Ariel, Buenos Aires, 1996.
Lotman, Iuri M., La semiosfera. La semiótica de la cultura, Madrid, Cátedra (Frónesis), 1996.
Abeyamí Ortega es etnóloga, profesora de de la Facultad de Filosofía y Letras-UNAM, donde imparte asignaturas sobre imagen, comunicación y diversidad cultural, y coordinadora académica de las Jornadas de Antropología Visual (http://antropologiavisual.com.mx). Entre sus publicaciones, destaca la participación en Los retos culturales de México frente a la globalización (Porrúa, 2007) y Antropología de las fronteras (COLEF, 2006).
El registro de eventos y personajes revolucionarios fueron hechos por una gran variedad de propósitos y en distintos soportes, uno de ellos, por demás popular, el de las tarjetas postales. Las fotopostales circularon como un medio para divulgar y conmemorar eventos y personajes que sí existieron, pero ante todo fueron hechas para vender. Ante un mercado demandante de estos souvenirs, no importaba si los personajes eran o no realmente revolucionarios; si el fotógrafo consideraba a su(s) sujeto(s) suficientemente fotogénico(s), el modelo servía muy bien, quizás aún mejor, que el personaje “auténtico”.
Una de las modelos más fotogénicas de la Revolución, resultó ser Herlinda Wong Perry, joven y atractiva mujer, al parecer casada con un angloamericano, pues su nombre de soltera era Herlinda Wong Chew, miembro de una de las familias más prominentes de la comunidad china de El Paso, Texas.¹
La necesaria renovación de símbolos e íconos revolucionarios que trajeron los pasados festejos para conmemorar el Centenario de la gesta Revolucionaria, permitió que esta soldadera ideal volviera a inspirar sueños y fantasías y su imagen se vió en exposiciones, publicaciones y hasta en el menú de la cafetería del Museo de la Revolución. Sus retratos probablemente fueron hechos en 1911, a mediados del mes de mayo, en Ciudad Juárez –o El Paso– tras el triunfo de la revuelta maderista y por lo menos tres, circularon como postales bajo la firma de Heliodoro J. Gutiérrez.

En uno de sus más famosos retratos, en donde aparece de pie y sonriente, con su largo pelo suelto, Herlinda luce mejor sus encantos, ayudada por un retoque en el negativo que hizo más breve su cintura. En la versión que presentamos, tomada del libro de David Dorado Romo, Ringside Seat to a Revolution. An Underground Cultural History of El Paso and Juárez: 1893-1923, presenta apenas visible en la parte superior esta descripción: “YAQUI INDIAN GIRL / A REVOLUTIONIST”, inscripción que dio pie a distintas especulaciones que la quisieron ver como militar de alto rango en las filas de Obregón. En sus otros retratos, Herlinda viste la misma ropa (falda oscura, blusa blanca que completa con mascada y camafeo) y lo que varía es la cantidad de municiones y armas que porta, así como sus sombreros. Esto podría sugerir que las tres fotografías fueron hechas en una misma sesión, lo que no sería extraño; Gutiérrez, al igual que otros fotógrafos, encontraron en la Sra. Perry una modelo cooperativa y quizás también haya sido una de sus meseras favoritas.

Cortesía Francisco Montellano
Herlinda Wong Perry fue mesera en un restaurante chino en El Paso. Éste, bien pudo haber sido concurrido por los muchos periodistas y fotógrafos que cubrían a los personajes y hechos de la Revolución Maderista. Es muy posible que cuando los fotógrafos necesitaron de imágenes adicionales para alimentar la demanda de un ávido mercado, resultara que su mesera favorita era también una excelente modelo.
Con su belleza étnica no definida, la adición de una o dos cananas, un rifle o una pistola y un cambio de sombreros, Herlinda inició su centenaria carrera de soldadera de ensueño. Y a juzgar por las varias proyecciones, interpretaciones y usos de su imagen, lo menos que deberíamos hacer es devolverle su nombre y nacionalidad y brindar, cada 20 de Noviembre, a su memoria y a la de todos los que emprendieron una lucha que esa sí, ha quedado muy atrás.
¹ David Dorado Romo, Ringside Seat to a Revolution. An Underground Cultural History of El Paso and Juárez: 1893-1923, El Paso, Texas, Cinco Puntos Press, 2005, pp. 93 y Mary A. Sarber, comunicación personal con la autora, El Paso, Texas, invierno de 1996.
Gina Rodríguez Hernández es una historiadora de la fotografía que ha incursionado en la curaduría y la gestión de colecciones fotográficas en instituciones como el INAH y el CONACULTA, así como en archivos particulares. Autora del libro "Niños Trabajadores Mexicanos 1865-1900" (UNICEF, 1995) y de un centenar de artículos de divulgación, busca cuestionar lo que se ha establecido como “historia de la fotografía mexicana”, enfocándose en la documentación de personajes, temas y procesos, subrayando sus nexos con la cultura popular.
Imaginemos una exposición que reflexiona sobre el tema del aprovechamiento de imágenes e identidades pertenecientes a distintos grupos sociales por el mercado de productos. ¿Cómo proceder? Encuentro en el concepto de ‘ethnic branding’ (‘mercadotecnia étnica’) dos vertientes opuestas, que reflejan dos tendencias contradictorias de la actualidad. Por un lado, es la apropiación de imágenes o símbolos provenientes de la cultura de un determinado grupo étnico para dotar a un producto con un ‘aura’ vinculada a cualidades y valores supuestamente más auténticos o atávicos: un ejemplo son los nombres de coches (Volkswagen Touareg; Mazda Navajo; Pontiac Aztek…) Por otro lado, la noción se trata de vender un solo producto a una multiplicidad de grupos étnicos o sociales, adaptando el mensaje de la mercadotécnia a los códigos culturales de cada uno (también conocido como ‘localización’).
Son procesos complementarios que enfrentan lo global con lo local y fomentan una hibridización de la cultura, donde el individuo puede escoger sus elementos preferidos en un tipo de mix’n’match identitario, tatuándose con marcas y símbolos de la Guadalupe, de los Mayas, de Japón... Llevado a un extremo hipotético, parece socavar la noción misma de la identidad como algo que refleja la pertenencia a un grupo, obligando a la autenticidad a buscar refugio en lo meramente personal: así, por lo menos, es la lógica de la innovación sigilosamente introducida el año pasado por aquél símbolo del mundo globalizado – y para muchos nuestro interfaz principal no sólo con imágenes de todo tipo, sino con el mercado mismo: Google, cuyas ‘búsquedas personalizadas’ sólo arrojan resultados pre-seleccionados según las ‘preferencias’ implícitas en el historial del usuario.
¿Debemos celebrar la libertad de las identidades múltiples y móviles que esta tendencia promete, o temer la fragmentación y aislamiento de la vida virtual? ¿Debemos lamentar la pérdida de tradiciones y prácticas arraigadas, o celebrar su persistencia en cualquier contexto y configuración, incluso mercantiles? Le invitamos a sugerir obras que responden a estas preguntas para conformar esta muestra imaginaria. Para comenzar, yo propondría una pieza reciente de Betsabeé Romero: el Coche-tatuaje, que tatúa un vocho con imágenes tanto de marineros como de los Maras, entre otras fuentes, en un vórtice de referencias y samplings, un tipo de tuning cuyo resultado es absolutamente individual.

Betsabeé Romero, Tattoo Car, 2011
Referencias:
1) Ethnicity, Inc. John and Jean Comaroff, University of Chicago Press, 2009.
2) The Filter Bubble, Eli Pariser, Viking, 2011.
Vínculos:
http://www.bryanappleyard.com/2011/06/the-filter-bubble/
http://www.guardian.co.uk/books/2005/jun/04/featuresreviews.guardianreview32
http://www.surropa.com/
http://trueslant.com/jonathancuriel/2009/10/19/vw-used-ethnic-slur-to-name-its-%E2%80%98touareg%E2%80%99-suv/
http://www.ameredia.com/agency/index.html
Fionn Petch (Escocia, 1977) estudió filosofía en las universidades de York y Warwick, Inglaterra, y es candidato al doctorado en filosofía de la UNAM. Se ha desempeñado como curador en las exposiciones “Emergiendo de la Sombra” (Shoreditch Town Hall, Londres, 2006) y “Citámbulos: un viaje a través del espejo” (Museo Nacional de Antropología, México DF, 2009), entre otras. Actualmente trabaja como traductor y divide su tiempo entre el D.F. y el norte de Escocia.
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